Acceso clientes Mostrar buscador
Volver

Blog

derechos autor audiovisual

Derechos de autor en obras audiovisuales

27 Oct 2017

Los derechos de autor de una obra audiovisual están regulados por DAMA, una organización que se define como una “entidad de gestión especializada en la recaudación, gestión y reparto de los derechos de autor de obras audiovisuales y cinematográficas”. DAMA gestiona y protege los derechos de autor de gestión colectiva obligatoria de sus autores socios, como por ejemplo directores y guionistas. En definitiva, DAMA sería similar a SGAE, que se dedica a proteger los derechos de autor de obras musicales.

Para proteger los derechos de autor de una obra audiovisual, podemos encontrar 3 tipos de auditorías distintas:

- Por el director realizador.

Guionista, argumento y dialogo.

Compositor musical. En este caso también está incluido el letrista de la obra audiovisual.

Además, también se pueden encontrar dos tipos de derechos de autor, los patrimoniales y los morales.

Patrimoniales: Son los que hacen referencia a la reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.

Morales: Estos son los que reconocen la autoría e integridad de la obra creada. Este tipo de derechos son irrenunciables.

En caso que se quiera ceder una obra audiovisual a un tercero, es importante hacerlo por escrito, y dejando muy claros los derechos que se quieren ceder, así como la explotación, soportes, territorio y la duración de la cesión.

Debemos tener claro que cada vez que se exhibe una obra audiovisual en algún sitio, ya sea una sala de cine o por televisión, se generan derechos de autor. En caso que estos derechos se quieran cobrar, se tiene que ser socio de una sociedad de autores y registrar la obra audiovisual en ésta, para poder recibir los derechos patrimoniales fijados en la Ley de la Propiedad Intelectual. También, en el registro se deberá indicar el porcentaje que corresponde a cada uno de los autores por la realización de la obra. Pero, solo se podrán cobrar derechos de autor en caso que la obra sea emitida en canales como: sala de cine, televisión u otros medios audiovisuales.

A la hora de repartir los derechos de autor de una obra, las entidades de gestión facilitan unos porcentajes estándar, aunque normalmente, estos están pactados por los diferentes autores que pueda haber. Los porcentajes estándar son los siguientes:

- 25% corresponde a la dirección.

- 50% corresponde a la parte literaria (25% argumento y 25% guion).

- 25% corresponde a la parte musical.

Las entidades de gestión, además, también recomiendan a los autores de obras audiovisuales que incluyan en los contratos de producción una cláusula de reserva de derechos. En caso que esta cláusula no esté incluida en el contrato, hay posibilidad de dejar de percibir el 100% de los ingresos y quedarse con solo un 20% del total.

Es recomendable que las obras estén inscritas en el Registro de Propiedad Intelectual, para acreditar la autoría de una obra y decidir a quién corresponden los derechos de explotación. Estos derechos duran toda vida y durante 70 años más a partir de la muerte o de la declaración de defunción del autor.

En el estado español existe un registro único, pero tiene una estructura descentralizada en forma de registros territoriales.

¿Qué pasa con los derechos de los intérpretes?

Como intérpretes se entiende a los actores, actrices e intérpretes musicales que participan en la ejecución de una partitura. Los derechos de estos intérpretes, están regulados por la Ley de la Propiedad Intelectual, y se les reconoce unos derechos de carácter patrimonial:

- Autorización exclusiva de la reproducción directa o indirecta de las actuaciones.

- Autorización exclusiva de la comunicación pública de las actuaciones.

- Autorización exclusiva de la distribución de las copias de las actuaciones.

Además, al artista, se le reconoce el derecho a recibir una remuneración equitativa por la comunicación pública, el alquiler, el préstamo y la copia privada de las obras audiovisuales. Tanto los derechos como su remuneración correspondiente, están administrados por una entidad de gestión.

La duración de estos derechos es de cincuenta años a partir del momento en que se lleva a cabo la interpretación o la divulgación de la grabación.

No obstante, el intérprete o artista también dispone de derechos morales, y puede hacer uso de ellos durante toda la vida. Además, una vez el artista ha muerto, sus herederos pueden disfrutar de estos hasta 20 años. Los derechos de autor morales para intérpretes son:

- Derecho a oponerse a que su actuación sea mutilada, deformada o cualquier otro atentado hacia su persona que pueda perjudicar su prestigio o reputación.

- Derecho a autorizar en exclusiva el doblaje de su actuación en su lengua y esta autorización se debe otorgar de manera expresa.

Cuando se quiere contratar a un actor o actriz, ya sea principal, secundario o de reparto, se debe hacer con un contrato laboral, donde quede perfectamente establecida la relación que van a tener el actor o actriz con la productora.

¿Y de los productores?

Según la Ley de Propiedad Intelectual, el productor tiene los derechos siguientes:

- Derecho de reproducción, distribución y comunicación pública, así como los de doblaje o subtitulado de la obra.

- El productor es titular del derecho patrimonial denominado conexo o vecinales. Estos derechos son los de reproducción, comunicación pública y distribución. Además, el productor también es titular de las fotografías que se hayan hecho durante la grabación de la obra audiovisual.

- Tiene derecho a una remuneración equitativa sobre la comunicación pública de la obra audiovisual, así como derecho a una remuneración por copia privada.

La duración de los derechos del productor, es de cincuenta años, y se empiezan a contar un año después de la realización de la obra audiovisual.


 

comments powered by Disqus