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Peligros de los contratos telefónicos

07 Jun 2016

Nos gustaría compartir una consulta que nos ha llegado donde una persona nos comenta su experiencia con una empresa que intentó engañarle a través de un contrato telefónico. 

“Quería realizar una consulta. Hace unos días me llamaron por teléfono, diciendo que había ganado un concurso de lotería, y me pidieron datos personales, pidiéndome el número de tarjeta para ingresar lo que ganara y que me iban a cobrar X€ por el servicio, pero que luego eso se me devolvía si no ganaba nada. Yo pensaba que se trataba de loterías y apuestas del estado, no se identificaron, posteriormente me di cuenta que como un tipo de empresa de juego y les llamo y mando un e-mail para desestimar el contrato. Me dicen que no tengo ese derecho porque me han hecho un contrato de voz y me coaccionaron y amenazaron. Y me indican que las empresas no están obligadas a indicarte las condiciones del contrato. De verdad, ¿estamos tan desprotegidos los consumidores, que nos venden lo que les da la gana por teléfono, consiguen nuestros datos y posteriormente no se puede desestimar los contratos?”

Entendemos la frustración ante una situación de este tipo. Según lo que nos cuenta esta persona, efectivamente tiene razón y la empresa no puede actuar de este modo. 

Jurídicamente los contratos telefónicos necesitan cumplir con unos mínimos para que sean válidos. Es importante que respeten el derecho de información regulado en los artículos 21, 60 y 97 TRLGDC. En este caso, la empresa debería haberse identificado, facilitando su nombre y razón social además de facilitar toda la información necesaria de la naturaleza del acuerdo y permitir que el consumidor se asegurase de la naturaleza, características, condiciones y utilidad o finalidad del servicio y la posibilidad de reclamar con eficacia en caso de error. 

En los casos en los que la empresa sea la que se ponga en contacto telefónico con un usuario para formalizar el contrato, deberá confirmar la oferta por escrito o, salvo oposición expresa del consumidor, en un soporte duradero. La oferta no será vinculante hasta que el consumidor haya firmado la oferta o enviado su acuerdo por escrito ya sea en papel, por fax, correo electrónico o por un mensaje SMS. De este modo, se asegura que el consumidor es plenamente consciente de lo que está aceptando al garantizarse adecuadamente que recibe la información precontractual obligatoria, algo que no es posible si el proceso completo se lleva a cabo en una única conversación telefónica.

Respecto al derecho de desistimiento, en el caso de que no se hubiera informado al consumidor de que puede ejercer este derecho, el plazo queda automáticamente ampliado a doce meses. 

Además por lo que nos cuenta puede que haya habido una infracción a la Ley Orgánica de Protección de Datos consiguiendo tus datos personales sin que esta persona se los haya facilitado.

Entrando más en detalle la historia sucedió de este modo: 

“en principio llaman al teléfono fijo y te hacen una pregunta del tipo ¿ cuál es el sorteo que da más millones? y te dan tres opciones euromillon, bonoloto....Yo conteste euromillon, te dicen que es correcta  y que has ganado un sorteo en el que se te van a enviar X productos de lotería a tu domicilio para que juegues el mes de Julio en mi caso (llamaron el 30 de Mayo) y le comienzas a facilitar los datos para que te manden la lotería y te comenta que necesita el número de tarjeta para ingresarte los premios que ganas. En principio ante mi desconcierto, se indican que puedes dar el número de tarjeta, la tarjeta del carrefour o que también puedes hacerlo en la administración, pero que así es más cómodo. Una vez que has facilitado los datos, que por cierto, te piden el número de la tarjeta y la fecha de caducidad y te dicen que el DNI no te lo piden por que es ilegal. Posteriormente te indican que tienes que pagar 60€, pero que el sorteo esta valorado en 800€, y ante mi desconcierto les digo que `si hay que pagar entonces no´, pero es ahí cuando entran las argucias del comercial en el que si no ganas nada en una semana de las que juegas o en el mes se te devuelve el dinero y que vas a desperdiciar una oportunidad e incluso me llega a  increpar. Todo esto a gran velocidad, y cuándo expresas que no te estas enterando por que habla muy rápido, te comenta que te esta resumiendo las condiciones y que te acaba de mandar un sms al móvil y que es necesario realizar una grabación. Al final acabas la llamada y en mi caso, mire el mensaje y vi que era de una empresa que no era de loterías y apuestas del Estado, si no de una empresa de juego. Me meto en su página web y procedo a llamarles por teléfono a un 902 que no esta disponible por ser viernes, les mando un e-mail en el que indico que no estoy de acuerdo con las condiciones de la oferta y que procedo a la devolución del recibo. En seguida me llama una persona y me amenaza indicando que tienen un contrato de voz y no puedo echarme para atrás, y que si devuelvo el recibo se me va a cobrar más dinero y cómo que no hay opciones tengo que pagar o luego se me cobrara mas dinero.

Posteriormente al día siguiente, el sábado me meto en su página web a mirar las condiciones y me entero que no se trata de que te mandan lotería, sino que te mandan números que no eliges,que es una peña y que juegas con una parte del boleto, que se trata de un contrato que se renueva mes a mes (y me dijeron que sólo era el mes de Julio), que no tienes derecho a desestimiento del contrato y que la cancelación la debes hacer en los cuatro primeros días del mes. La cuestión es que a ti te han dicho, que has ganado un sorteo y que te llega lotería a casa y que los 60€ son para pagar sólo una parte de la lotería y en realidad están consiguiendo poco a poco los datos para hacerte un contrato, con unos términos que en ningún momento te explican.

Como vemos se trata de un tipo de engaño muy común, que hay que saber detectar rápidamente y no solo evitar dar nuestros datos sino avisar de que puedes tomar acciones legales. 

Esta particular nos cuenta además como resolvió la situación y consiguió solucionarlo: 

“Finalmente, gracias a la rapidez que tuve al actuar ante este tipo de engaño, parece haberse solucionado. Lo más importante es no pagar (ya que si pagas, lo más probable es que no recuperes el dinero) y actuar rápido mandándoles nuestros derechos como consumidor sobre algún medio en el que quede constancia y tengamos prueba de ello. Yo les mande una carta certificada indicándole todas las cláusulas del contrato y punto por punto lo que no me habían explicado y lo que se me había dicho durante a grabación, exigiendo mis derechos como consumidor según las leyes,exigiendo la copia de mi contrato de voz, la posterior llamada que me realizaron; y exigiendo la cancelación y oposición de mis datos, según la ley de protección de datos.

Por cierto, al pedirte el número de tarjeta, no puedes proceder a la devolución del recibo, porque es como si compraras algo directamente, sería necesario poner una denuncia ante la policía.”

Esperamos que este caso sirva de ayuda para evitar que otras personas caigan en engaños de este tipo y advertir de los peligros a los que nos exponemos contratando o aceptando de forma telefónica. 

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