Acceso clientes Mostrar buscador
Volver

Blog

psicologia

La psicología del delito: ¿Qué nos empuja a cometer ilegalidades?

12 Sep 2016

Como decía Franklin D. Roosvelt, “los hombres no son prisioneros de su destino, sino prisioneros de su propia mente”. La memoria, el aprendizaje, la predisposición individual o el contexto en el que nos encontramos, son algunos de los factores que influyen en la forma que tenemos de comportarnos. Una de estas conductas son los delitos, definidos según su teoría como, una conducta atípica, antijurídica y culpable.

Cuando pensamos en la palabra delito nos vienen otras a la cabeza como robo, pelea, asalto, estafa, fraude y todas ellas tienen una gran carga negativa ya que las asociamos con “lo malo”, con algo que no se debe hacer y que está alejado de la ley. Esto explica que el orígen de la palabra delito, proveniente del latín, del verbo delinquere, signifique abandonar el buen camino y alejarse del sendero señalado por la ley.

Cuando vemos una noticia sobre un crimen en televisión, en el periódico o en cualquier otro medio y después la foto de la persona que lo ha llevado a cabo, quizás alguna vez nos hemos preguntado, ¿qué ha motivado a esta persona a cometer semejante delito? La psique humana lleva siglos siendo estudiada pero su complejidad, ha hecho que a día de hoy aún se continúe investigando sobre el tema.

Según éste artículo de La Revista Universo, el desarrollo de una conducta poco habitual puede tener dos explicaciones. Por un lado se puede relacionar por la condición genética, es decir, si un individuo proviene de una familia con rasgos, por ejemplo agresivos, violentos, narcisistas o antisociales, esto puede conllevar a influir en el ADN de la persona que ha cometido el delito. En segundo lugar, la otra vertiente que puede hacer que una persona desarrolle un delito es el ambiente y el entorno en el que ha crecido sin que exista una situación hereditaria.

¿Como podemos emitir un juicio justo frente a un delito? Dependiendo de cada cultura, los delitos son juzgados de una forma u otra por la ley. El estudio de la psique humana y la ley para juzgar las conductas de las personas se cruzan en el campo de la ciencia forense. Se requiere de profesionales de la justícia para comprender las motivaciones humanas que llevan a cometer un delito y a partir de ahí poder emitir un juicio justo.

¿No os hace pensar esto, por ejemplo, en Mentes Criminales? Una serie que combina muy bien lo que estamos hablando en este post. En ella podemos ver como los forenses encuentran criminales a través de su herramienta más poderosa: la empatía. Meterse en la piel del criminal es la mejor forma para descubrir qué le ha motivado a cometer el crimen.

Por otro lado, también se suele recurrir a la comunicación no verbal para emitir un juicio justo en un delito. La mirada, los gestos o el tono de voz son algunos de los signos que pueden determinar si una persona es culpable de un crimen, si se siente culpable por ello o si no siente remordimiento.

Gracias a la psicología podemos conocer cuales son los motivos que nos hacen ser ilegales, pero a veces esta no alcanza la complejidad de la mente humana, dejándonos en el misterio de conocer, por ejemplo qué empuja a las personas a ser ilegales.

 

 

comments powered by Disqus