Cómo evitar cometer delitos a través de Snapchat
05 Ene 2017Snapchat es vendida como una de las redes sociales más seguras de todas, ya que autodestruye todas las imágenes que se envían a través de la aplicación, después de que hayan pasado entre 1 a 10 segundos, desde que la imagen ha sido abierta. Pero en realidad, se ha comprobado que su privacidad es nula.
Esta red social nació en 2011 de la mano de Evan Spiegel y Bobby Murphy, dos estudiantes de la Universidad de Stanford. Snapchat fue su proyecto de final de carrera, y no esperaban que obtuviera el éxito que ha tenido. Por esto, su utilización puede parecer poco intuitiva y su política de privacidad no es de las mejores. Al principio, el proyecto no tuvo mucho éxito entre sus compañeros, pero encantó a miles de personas de todo el mundo. Actualmente ha conseguido superar el número de usuarios de Twitter (150 millones en todo el mundo) y se acerca cada vez más a Facebook.
¿Qué pasa con su privacidad?
Según esta noticia publicada en TicBeat, la división de delitos telemáticos de la Guardia Civil y Amnistía Internacional, afirman que esta aplicación puede violar los derechos humanos a consecuencia de la poca privacidad que ofrece. Esto se debe a que Snapchat, aparte de poder acceder a nuestra agenda de contactos, al contenido de nuestros mensajes, a nuestra geolocalización y la hora en que hemos realizado los envíos, también puede utilizar la información grabada en la aplicación como le plazca.
Debemos tener en cuenta que todas estas condiciones aparecen escritas en su política de privacidad, por tanto, Snapchat no está cometiendo ninguna ilegalidad. Uno de los principales problemas es que los usuarios tenemos tendencia a aceptar los términos y condiciones de uso sin leerlos, siendo nosotros mismos los causantes que nuestra privacidad pueda verse afectada.
Otro factor a tener en cuenta es la media de edad de los usuarios que tiene Snapchat. Esta está compuesta mayoritariamente por adolescentes de entre los 11 hasta los 16 años. Es evidente, que estos no son muy conscientes del problema que puede suponer el uso de esta aplicación para sus derechos a la intimidad. Este es uno de los principales motivos, por los cuales los padres deciden e intentan controlar lo que hacen sus hijos en las redes sociales, para marcar unos límites. El problema, es que con Snapchat es difícil mantener este control, ya que las imágenes se autodestruyen en pocos segundos de haber sido abiertas.
Es por ello, que se intenta concienciar a los adolescentes de lo que puede suponer para ellos colgar una imagen no adecuada en esta aplicación, para así, que la usen de forma segura.
Delitos más frecuentes cometidos a través de Snapchat
Uno de los delitos más preocupantes cometidos a través de Snapchat es el nombrado “Sexting”. Cada vez es más frecuente enviar imágenes de contenido sexual a otros usuarios, provocando, que muchas veces, la persona que ha recibido la imagen la publique en otras redes sociales sin la autorización del autor/a de la fotografía. Hacer esto puede tener repercusiones legales, como por ejemplo penalizaciones. En la última reforma del Código Penal, se introdujo el artículo 197.7 que regula estos delitos de “Sexting”.
Además, los delitos de pornografía infantil también se han agravado, dejando unas cifras considerablemente altas en 2015. Tal y como cuenta este artículo del Diario de Cantabria, los delitos de pornografía infantil aumentaron un 32% respecto el 2014.
Otro problema que podemos encontrarnos con Snapchat son las capturas de pantalla. Al principio se ha explicado que la aplicación autodestruye las imágenes, por tanto, no hay ningún sistema que guarde las imágenes en los smartphones o tabletas, a no ser que se haga una captura de pantalla. Aunque en España, no hay ninguna ley que dicte que hacer una captura de pantalla de una imagen de Snapchat para promoverla a otras redes sociales es ilegal, en Inglaterra, han puesto medidas para esta práctica, considerándolo un delito y una infracción ´de los derechos de autor.
Pero sin duda, el más frecuente de todos estos delitos sigue siendo el acoso escolar conocido como bullying. Este siempre ha sido presente en nuestras vidas, pero a consecuencia de la aparición de las redes sociales, sobre todo de Snapchat, se ha vuelto una realidad más frecuente. Muchas veces, los acosadores cuelgan vídeos acosando a sus víctimas. Es por ello, que en marzo de 2016 apareció una nueva iniciativa, LoveDoctorDotin, para ayudar a víctimas del acoso escolar. Este artículo de El País explica que esta cuenta de Snapchat ofrece ayuda y consejos a los adolescentes que sufren acoso escolar, pero también a los que se ven sometidos a violencia doméstica.
Vivimos en un mundo gobernado por las leyes y las normas, y solo nosotros mismos podemos elegir si cumplirlas o no. No se trata de si debemos o no utilizar una red social, si una es mejor o peor que otra, sino que es el uso que decidimos darle cada uno de nosotros. La responsabilidad del usuario es el factor principal dentro de la política de privacidad de cada aplicación.