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Testimonio V

Cómo saber si un contrato es válido

07 Jul 2017

Ahora que llega verano, muchas personas finalizan sus cursos en la Universidad o escuela y deciden regresar a casa. Es momento de dejar el piso o habitación de alquiler en la que te has hospedado y que el propietario te devuelva la fianza si todo es correcto. Pero, ¿qué pasa cuando no se te devuelve la fianza de forma justa?

 

Recientemente nos ha llegado un testimonio de un usuario que está teniendo un problema con la devolución de la fianza. En este post queremos explicar qué podría haber hecho y cómo puede atenerse a problemas similares para el futuro.

 

“En búsqueda de un nuevo destino, Madrid, al finalizar mi estancia, me encontré en una situación muy injusta. Esta vez, habíamos firmado un contrato de alquiler. Pero no oficial. Sino uno de elaboración propia en un documento Word.

El caso es que en su letra pequeña decía que si no encontrabas un sustituto para tu habitación al dejar el piso, no se devolvía el dinero de la fianza. ¿Desde cuándo se estipula dicho punto en un contrato?”

 

Podemos dar por seguro, que el propietario de un piso está en su derecho de no devolver la fianza por tres motivos:

 

  1. Que el inquilino haya dejado de pagar las cuotas o mensualidades durante el tiempo del contrato

  2. Que existan desperfectos en muebles y/o electrodomésticos

  3. Si la vivienda está sucia y requiere de un servicio de limpieza

 

La fianza, se deposita para cubrir estos desperfectos o impagos y en la ley no se estipula nada que no sean estos tres puntos. El propietario también, tiene el deber de entregar la fianza una vez las llaves del inmueble le sean devueltas, siempre y cuando, todo se encuentre en buen estado.

 

Aún así, el problema es que el inquilino se encontró con un contrato que no era válido, que no estaba respaldado por ninguna ley, hecho que lo demuestra la cláusula que añadió el propietario: no se devolverá la fianza si el inquilino no encuentra a nadie para ocupar su habitación después de la finalización del contrato.

 

Por esta razón, debemos seguir unas pautas para asegurarnos de que estamos firmando un contrato legal:

  • Que el objeto sea lícito: en este caso sí que lo era porque se trata de un contrato que regula el arrendamiento de una vivienda

  • Firma oficial: Las partes que firman un contrato lo tienen que hacer con su nombre y apellidos original.

  • Que esté sujeto a la legislación vigente: Un contrato debe estar regulado de acuerdo con la ley vigente del país o región y sus cláusulas y términos tienen que ir acordes con ésta.

  • Que sea un contrato posible y viable de ejecutar: Por lo contrario, el contrato no sería oficial. En el caso del inquilino, el contrato podría haber sido inviable de ejecutar ya que él, como inquilino, no tiene que cargar con el trabajo del propietario para el beneficio de alquilar su inmueble. La inviabilidad se produce cuando las condiciones hacen que su ejecución sea costosa o difícil.

 

Desde FormalDocs, recomendamos leer bien un contrato antes de firmarlo y ante la duda, consultar con algún profesional o escoger uno de los modelos oficiales del contrato que te interese.

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