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Propiedad Intelectual y derecho de la competencia

21 Mar 2019

Como ya sabemos, la propiedad intelectual es el conjunto de derechos de autores o productores respecto de sus obras y creaciones. Está integrada por derechos de carácter personal y patrimonial, que atribuyen al autor la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas en la Ley.

El titular de la propiedad intelectual tiene la facultad para evitar que cualquier persona tenga acceso o haga uso de su propiedad sin su consentimiento. Además, los derechos de PI que otorga cada país son independientes entre sí, por lo que una misma obra puede ser protegida en varios Estados.

Pero ¿cuál es la relación entre Propiedad intelectual y derecho a la competencia?

El artículo 38 de la Constitución Española al reconocer la libertad de empresa, asume el derecho a la competencia, o lo que es lo mismo, el derecho a acceder al mercado y el derecho a competir en el mismo, mientras que los “poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación”.

 

Para la Defensa de la Competencia se ha creado una legislación específica en España: la Ley 15/2007, de 3 de julio; un conjunto de disposiciones legales que pretenden mantener un mercado competitivo y libre, mediante diferentes controles y prohibiciones. Entre ellos, podemos destacar que:

- Prohíbe los acuerdos que limitan la competencia entre las empresas:

  • Las conductas colusorias: “Se prohíbe todo acuerdo, decisión o recomendación colectiva, o práctica concertada o conscientemente paralela, que tenga por objeto, produzca o pueda producir el efecto     de impedir, restringir o falsear la competencia en todo o parte del mercado nacional”.

  • Las conductas abusivas: “Queda prohibida la explotación abusiva por una o varias empresas de su posición de dominio en todo o en parte del mercado nacional”.    

  • Las conductas desleales: “La Comisión Nacional de la Competencia o los órganos competentes de las Comunidades Autónomas conocerán en los términos que la presente Ley establece para las conductas prohibidas, de los actos de competencia desleal que por falsear la libre competencia afecten al interés público”.

- Controla las concentraciones económicas que por su importancia puedan alterar la estructura del mercado nacional en contra del interés público. Considerándose producida una concentración económica “cuando tenga lugar un cambio estable del control de la totalidad o parte de una o varias empresas como consecuencia de ciertas conductas establecidas en la Ley”.

- Controla las ayudas públicas concedidas a las empresas.

- Controla los mecanismos de colaboración y cooperación.

- Establece la Comisión Nacional de la Competencia y sus funciones.

Con todo lo anterior, la Ley de Defensa de la Competencia pretende asegurar que el funcionamiento del mercado es efectivamente competitivo.

 

La normativa de la Unión Europea pretende de la misma manera proteger la competencia en el mercado, investigando y sancionando las actividades anticompetitivas. Para evitar estas actividades, las leyes de competencia de la Unión Europea pueden imponer multas o incluso deslegitimar acuerdos.

Pretende principalmente, con el derecho a la competencia, la unificación e integración económica del mercado, impidiendo abusos de grandes empresas.

Al igual que a nivel nacional tenemos la Comisión Nacional de la Competencia, destaca a nivel europeo la Comisión Europea, con similares funciones a la española (controla ayudas – incluidas nacionales -, prohíbe ciertas conductas, etc.) Por ejemplo, será esta Comisión Europea la encargada de controlar que los precios del mismo producto no difieran exageradamente en los distintos países miembros, intentando mantener una política de precios europea (para que no termine derivando en el llamado “comercio paralelo”).

El derecho a la competencia y la Propiedad Intelectual:

Entre estas dos materias existe una relación compleja, conflictiva, que podríamos calificar como de “amor – odio”, ya que hay autores que las consideran materias complementarias, mientras otros creen que son excluyentes.

Siendo el objetivo principal de la Propiedad Intelectual crear derechos exclusivos sobre ciertos bienes (limitando así la competencia), es el del derecho a la competencia la promoción de la libre entrada al mercado y el mantenimiento de un mercado libre y competitivo.

Aunque a primera vista pueden parecer severamente excluyentes, analizando más a fondo podemos ver que la propiedad intelectual no se dedica simplemente a imponer restricciones, sino que posibilita que la competencia crezca, incentivando a los creadores, protegiéndoles, haciendo así que la competencia económica sea efectiva.

Aunque está claro que el conflicto no tiene todavía solución (al menos a nivel legislativo, al tener leyes indeterminadas y confusas) podemos concluir que, aunque ambas materias procedan por medios diferentes, el objetivo final de las mismas consiste en el fomento del proceso competitivo, facilitando la innovación y el desarrollo, e intentando proteger a las personas que lo hacen posible.

 

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